jueves, 3 de marzo de 2011

En un hospital fuma un cocinero

Y el humo viaja hacia el enfermo dormido.


De repente alguien ansía un cigarrillo

Que se cuece en sus pulmones sin destinos.


Las luces limpian los pasillos que dejaron

Las manos que alguna vez tuvieron venas que mancharon.


Roncos mugían la vigilia en cafés negros

Los inciertos trajes rayados que marcaban suelos.


Monótono concierto alejaba la trasnoche.

Alguien cuidaba dormido los gatos y las ratas jugando.


Un grito en el pasillo

Con la sombra de una espalda

Sin idea o pensamiento

Atrapado en el acero espejado.


Taconeo de los ecos

Encapsulan bajo el agua

El retumbe del oído

Que sangra de mañana.


Tus manos no me besan ni fuman de placer

Esperando la azulina aurora que anestesia el baño.

2 comentarios:

Valeria De Vito dijo...

"Monótono concierto alejaba la trasnoche" que imagen!!

Anónimo dijo...

Pasé y leí.... Soy Connie ChiWá...